Enfermedad linfoproliferativa difusa postrasplante en adultos: Comunicación de un caso y revisión de la literatura

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Gastroenterol. latinoam 2010; Vol 21, Nº 3: 369-372
Autores:

 Raúl Valenzuela L., Carolina Pizarro J., Javier Brahm B., Jaime Poniachik T., Danny Oksenberg R., Juan Carlos Díaz J., Jaime Castillo, Gonzalo Cardemil H., Pablo Valenzuela L., Angélica Bórquez y José Ibarra

Post-transplant lymphoproliferative disorder in adults: Case report and review of the literature

AbstractResumen

The post-transplant lymphoproliferative disorder (PTLD) corresponds to a heterogeneous group of lymphoproliferative diseases that develop in solid organ and bone marrow transplant recipients. It occurs in 3-10% of patients receiving solid organ transplants, mostly children. It is called early PTLD if it occurs in the first year after transplantation, if it affects B-cell lymphocytes and is associated with infection by Epstein-Barr virus. Late presentation occurs after the first year of transplantation and its pathogenesis is less clear. Clinical manifestations vary from a benign mononucleosis-like clinical setting to high-grade tumors with high mortality (40-60%). Treatment depends on the extent of the disease, including reduction of immunosuppressive therapy, radiotherapy, surgery and, more recently, the use of anti-CD20 monoclonal antibody. We report the case of a 67 year-old woman presenting with PTLD on the eighth month after receiving a liver graft.

La enfermedad linfoproliferativa difusa postrasplante (ELDP), corresponde a un grupo heterogéneo de desórdenes linfoproliferativos que se desarrollan en receptores de órganos sólidos y médula ósea. Ocurre en 3 a 10% de los pacientes receptores de órganos sólidos, fundamentalmente pediátricos. Se denomina ELDP precoz si se presenta en el primer año posterior al trasplante, afecta a los linfocitos de estirpe B y se asocia a la infección por virus Epstein-Barr. La presentación tardía ocurre luego del primer año de trasplante y su etiopatogenia es menos clara. Las manifestaciones clínicas varían desde un cuadro benigno similar a la mononucleosis a neoplasias de alto grado, con elevada mortalidad (40-60%). El tratamiento dependerá de la extensión de la enfermedad, incluyendo reducción del tratamiento inmunosupresor, radioterapia, cirugía y más recientemente el uso de anticuerpos monoclonales anti CD20. Presentamos el caso clínico de una mujer de 67 años, que al octavo mes de recibir un injerto hepático presenta ELDP.


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