Tratamiento de la hepatitis C en cirrosis: beneficios y riesgos

Gastroenterol. latinoam 2016; Vol 27, Nº 1: S 64-S 68
Autores:

Alex Ruiz S. y Alejandro Soza R.

Treatment of hepatitis C in cirrhosis: risks and benefits

AbstractResumen

Hepatitis C virus infection is one of the main causes of liver disease affecting more than 180 million of people worldwide. In Chile it affects approximately 50,000 individuals. Chronic infection usually occurs with a long time of symptomless inflammation which defines a high risk of cirrhosis, hepatocellular carcinoma and liver transplantation. Effective antiviral therapy, defined as sustained virologic response (SVR) improves the prognosis of the infected subject. Current treatment regimens with direct acting antivirals have achieved high rates of therapeutic efficacy (SVR > 90% in different groups) with an appropriate safety profile. The addition of ribavirin increases the antiviral effect and reduces the duration of therapy. Cirrhotic patients are at greatest risk for developing complications, particularly liver cancer, and they have priority for treatment indication. Classically, cirrhotic show lower rates of effectiveness and high risk of adverse effects, but with the new antivirals, these patients can achieve high recovery rates. Therapy improves liver function and further decreases the viral reinfection after liver transplantation, so cirrhotic patients in the waiting list should be treated unless they have contraindications or high risk of side effects. Effective therapy is also associated with lower risk of developing hepatocellular carcinoma, but cirrhotic patients should keep vigilance programs despite effective treatment.

La infección crónica por virus de la hepatitis C es una de las principales causas de enfermedad hepática a nivel mundial, afectando a más de 180 millones de personas. En Chile, se estima que existen unos 50.000 infectados. La infección habitualmente cursa con largos períodos de inflamación asintomática que determinan un alto riesgo de desarrollo de cirrosis, carcinoma hepatocelular y trasplante hepático. La terapia antiviral efectiva, definida como respuesta viral sostenida (RVS) mejora el pronóstico global de los infectados. Los esquemas terapéuticos actuales, con antivirales de acción directa, han logrado altas tasas de eficacia terapéutica (RVS > 90% en la mayoría de los grupos) con un adecuado perfil de seguridad. El uso de ribavirina ha logrado potenciar el efecto antiviral y reducir la duración de la terapia. Los pacientes cirróticos son un grupo de mayor riesgo para el desarrollo de complicaciones, particularmente hepatocarcinoma, por lo que tienen prioridad para la indicación de tratamiento. Clásicamente, los cirróticos han tenido menores tasas de efectividad y alto riesgo de efectos adversos, pero con los nuevos antivirales, estos pacientes pueden lograr altas tasas de curación. La terapia mejora la función hepática y adicionalmente disminuye la reinfección viral post trasplante hepático, por lo que todos los cirróticos deberían tratarse pre trasplante, a menos que tengan contraindicaciones o alto riesgo de efectos adversos. La terapia efectiva también se asocia a menor riesgo de desarrollo de hepatocarcinoma, pero los pacientes cirróticos deben mantenerse en programas de seguimiento a pesar de un tratamiento efectivo.


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